OTRAS
COMPETICIONES DE SELECCIONES:
Cada Federación
Continental organiza el campeonato de su zona de influencia. Sería interminable
enumerarlos, además de no ser propósito de este libro. Simplemente, y a título
informativo indicar que existen otras competiciones como la Super Copa, Juegos
del Mediterráneo, Campeonatos del Mundo Universitarios, Campeonatos del Mundo
Junior, etc.
BIBLIOGRAFIA:
Balonmano. Comité Olímpico Español y Federación Española
de Balonmano. Varios autores. Coordinación Javier García Cuesta. Primera Edición
noviembre 1991. Capítulo 1.
Balonmano. La actividad física y deportiva extraescolar en los centros
educativos. Juan F. Oliver Coronado y Patricia I. Sosa González. Ministerio
de Educación y Cultura. Edita Consejo Superior de Deportes. 1996. Capítulo
I punto 1.
Boletín informativo. Federación Metropolitana de Balonmano. Nº 11,
12, 13, 14, 15 y 16. Año 1989.
ANTECEDENTES:
Puede decirse que el gesto
de arrojar objetos con las manos nació con el hombre mismo. Ya sea como práctica
de caza, ya como actitud guerrera, ya como actividad lúdica. Todos los deportes
modernos pueden buscar en las costumbres de los pueblos antiguos, sus antecesores
más lejanos. Y el Handball no es la excepción. Difícil resulta, en cambio,
precisar el instante en el que se amalgaman distintos juegos para tomar la
forma actual.
En el siglo pasado florecían en Europa algunos
ascendientes directos de nuestro handball moderno, y así pueden citarse el
Balón Francés, el Handboldt Danés, el handbool Sueco y el Hazena Checoslovaco,
sin olvidar el nacimiento a principio de siglo del balón uruguayo del Profesor
Gualberto Valetta.
Todos aquellos variaban en sus reglamentaciones,
pero tenían similitudes básicas: el objeto de todo era vulnerar la valla adversaria
mediante el envío de tiros ejecutados con las manos.
Los juegos de pelota se remontan a la antigüedad
y a diferentes culturas. No se trata de buscar similitudes de gestos o reglas
propias del actual balonmano, sino de establecer que jugar un balón con las
manos es una actividad motriz natural, con miles de años de antigüedad.
Al respecto disponemos de documentos de algunas
civilizaciones de la antigüedad, como se muestra a continuación.
En Europa y hacia el año 600 A. de C. Homero
en La Odisea describe un juego de pelota llamado verania. Más
tarde, durante la preponderancia de Roma, Galeno aconseja a sus pacientes
jugar al Harpastrum, juego de pelota parecido al balonmano.
Durante la edad Media, cuya duración fue de
diez siglos, existieron espectáculos de masas relacionados con actividades
físicas propias de las guerras, tales como los torneos y las justas, protagonizadas
por los caballeros. Igualmente, y practicado por los grupos sociales que no
participaban de éstas, aparecen los juegos de pelota, como el juego de la
soule y de la palma, practicados con los pies y con las manos respectivamente.
Avanzaba la Edad Media y según esas actividades guerreras eran prohibidas
por razones de seguridad, los juegos de pelota se iban expandiendo.
En la América precolombina también encontramos
testimonios de varios tipos sobre los juegos de pelota. Desde Méjico al Paraguay
los indios practicaban con gran agilidad actividades con pelotas, cuyo material
más utilizado era el caucho. En la zona del actual Méjico y América Central,
diversos pueblos, entre ellos los aztecas y los mayas, practicaban el "Pok-ta-pok"
o "Tlachatli". Además del propio divertimento, estos juegos tenían carácter
ritual y en ocasiones de apuesta.
Otros pueblos que practicaban juegos de pelota
fueron los olmecas, constructores del primer campo de juego conocido, sobre
el año 760 A. de C. Se tienen datos para afirmar que las mujeres otomacas
(Orinoco) practicaban algunos juegos de pelota. En la actual Paraguay los
mbayús jugaban con una pelota fabricada con hojas de maíz y plumas con el
objetivo de que no tocara el suelo.
En todas las culturas y pueblos conocidos, tanto
en América como Asia - árabes, bereberes, sarracenos, persas, chinos y japoneses;
se obtienen datos sobre la existencia de juegos de pelota.
PRECURSORES:
Los inicios del balonmano, tal
y como lo jugamos hoy, data de fines del siglo XIX. La sociedad nacida de
la revolución industrial y el acceso al mundo de la educación, dieron como
resultado la aparición de mayor tiempo de ocio, mayor asociacionismo y acceso
al deporte de algunos grupos sociales.
Los primeros datos que poseemos datan del último
decenio del siglo pasado. En diferentes zonas de Europa aparecen similitudes
significativas al actual del balonmano.
En Checoslovaquia y los Balcanes, ya en el año
1892, se juega el Ceska-Hatzena ideado por J. Klenker. Esta línea es continuada
según varios autores, por W. Woras que, en 1905, lo introduce en las sociedades
gimnásticas de la época y por Vaclov Karas, responsable del primer reglamento.
En Alemania y Suiza (1890) Konrad Koch idea
como método de preparación gimnástica el Raffaballspied. Este juego, junto
con el Koreball y el Volkerball, sirve de base para que en 1915, en plena
Primera Guerra Mundial, Max Heiser construya el Toor-ball practicado por sus
alumnas trabajadoras de Siemens, y utilizado igualmente como método de preparación
en sala.
Dinamarca es otra de las zonas precursoras del
balonmano. El profesor de bachillerato Holger Nielsen, hacia 1898, diseña
un juego llamado Handbolt que se juega de 11 jugadores. El motivo es que al
fútbol se le acusa de producir lesiones y sufre prohibiciones en su practica.